NARRATIVA DEL SIGLO XIX EN COLOMBIA-ESCRITORES


JORGE ISAACS (romanticismo)


(Cali, 1837 - Ibagué, 1895) Escritor colombiano que debe su fama a la novela sentimental María (1867), uno de los títulos más representativos de Romanticismo hispanoamericano. Jorge Isaacs realizó sus estudios de primaria en la escuela de Cali y en Popayán y los continuó en la capital de la República entre 1848 y 1852. Regresó a Cali sin terminar el bachillerato debido a la difícil situación económica de su familia, lo que le hizo olvidar su sueño de ir a estudiar medicina a Inglaterra.
En 1854 participó en las campañas del Cauca contra la dictadura del general José María Melo. Dos años después contrajo matrimonio con Felisa González Umaña. En 1860 volvió a tomar las armas en defensa del gobierno conservador de Mariano Ospina Rodríguez, contra el que se había sublevado el general Tomás Cipriano de Mosquera.
Un año después fue nombrado subinspector de los trabajos que se realizaban en la construcción del camino de Cali a Buenaventura. Durante este año de labores en el campamento de La Víbora, en el clima adverso de las malsanas selvas del Dagua, Jorge Isaacs inició la redacción de su novela María, aprovechando los tiempos de descanso y las horas nocturnas. Allí contrajo el paludismo, enfermedad que lo llevaría a una muerte prematura; renunció al empleo y regresó a Cali a terminar la redacción de la obra.
El 16 de marzo de 1861 murió su padre, suceso que le obligó a dejar a un lado su afición por la anatomía, la botánica y la medicina y a dedicarse a salvar de la ruina las haciendas y negocios de la familia. No logró cancelar las deudas, motivo por el cual le entregó todos los negocios a su hermano Alcides. De vuelta a Bogotá, se instaló como comerciante: abrió un almacén en el que vendía telas, herramientas y cristalería importada que anunciaba en los avisos de los periódicos.
Por iniciativa de su amigo José María Vergara y Vergara, publicó su primer libro de Poesías (1864) e hizo su aparición literaria por mediación del grupo constituido en torno al semanario El Mosaico (el mismo Vergara, Eugenio Díaz, José Manuel Marroquín), donde Isaacs empezó a dar a conocer algunos de sus escritos. Representó al Estado de Tolima en el Congreso de 1868 y 1869. Por esos años experimentó un drástico giro ideológico: Isaacs, que siempre había sido conservador, pasó en 1869 a engrosar las filas del partido radical. Esta conversión no le fue perdonada por muchos de sus antiguos copartidarios y le causó burlas y rencores hasta el final de su vida. Fue nombrado Secretario de Gobierno del Cauca y simultáneamente Secretario de Hacienda (1870).
En 1871-1872 representó a los Estados Unidos de Colombia como cónsul general en Chile. En 1873 regresó nuevamente a Colombia y se dedicó a organizar la educación en Cali. Se preocupó por la calidad de la enseñanza en todos sus aspectos, tanto en la preparación y capacitación de los maestros como en la dotación de los centros educativos; promovió la educación de la mujer y procuró la creación de escuelas nocturnas, agrícolas y de oficios. Seguidamente ocupó el cargo de superintendente general de Instrucción Pública Primaria en el Estado del Cauca (1875) y en el de Tolima (1883-1884).
En enero de 1880 se autoproclamó Jefe Civil y Militar de Antioquia; al no encontrar el apoyo del gobierno central ni de su partido, tuvo que rendirse y fue expulsado de la Cámara. Tras el fracaso del intento revolucionario antioqueño se estableció con su familia en Ibagué y abandonó la política. Rafael Núñez lo nombró secretario de la Comisión Científica en 1881 y comenzó su vida de explorador. Realizó su primer viaje desde Santafé de Bogotá hacia el estado del Magdalena, exploró la región occidental, los desiertos de Aracataca (donde descubrió yacimientos carboníferos) y visitó la Sierra Nevada y la Guajira.
Después de una pausa, reanudó sus exploraciones por la región meridional de Cundinamarca, donde descubrió cavernas con restos humanos muy antiguos. En noviembre de 1886 recorrió la zona de Sevilla, Aracataca, Fundación, Montería, Ronda y Masuga; también allí descubrió yacimientos de hulla, petróleo y fosfato de cal. Pasó sus últimos años con su familia en Ibagué, donde falleció.

una de sus obras son:






Eugenio Díaz (costumbrismo)



(José Eugenio Díaz Castro; Soacha, 1804 - Bogotá, 1865) Escritor colombiano que inició el costumbrismo en su país con la novela Manuela. Hombre de campo, de formación prácticamente autodidacta, José Eugenio Díaz Castro no participó en ninguna guerra ni perteneció a partido político alguno; sin embargo, recreó con mirada sociológica muchos de los hechos y acontecimientos de la turbulenta etapa histórica que hubo de vivir.
Realizó sus estudios primarios en el Colegio de San Bartolomé. Debido a una afección que padecía en el pecho y a un accidente al caer de un caballo, tuvo que abandonarlos y continuar sus lecturas de manera autodidacta. Para subsistir, se dedicó a las labores del campo, algunas veces como propietario y en otras como mayordomo en tierras calientes y frías de Colombia. En 1848 dirigió un negocio de prensas de tabaco en Ambalema.
José Eugenio Díaz Castro publicó muchos artículos costumbristas en los periódicos: El bien social, El Mosaico, El Bogotano, Biblioteca de Señoritas y La América. Conservador y fervoroso creyente de los dogmas de la Iglesia Católica, fue junto con José María Vergara y Vergara y José Manuel Marroquín uno de los fundadores de la tertulia El Mosaico. Escribió sus obras cuando vivía solo en una finca y dirigía un negocio de prensas de tabaco en Ambalema, al pie de la cordillera de Subia Occidental, entre húmedas y oscuras selvas en medio de los peones.

Muchas de sus obras las redactó en una antigua mesa de nogal, utilizando todos los recursos que llegaban a sus manos, como las cubiertas de las cartas que el autor recibía de sus familiares o en pedazos de papel. En 1861 enfermó y tuvo que recluirse, suspendiendo sus trabajos. Pasó sus últimos cinco años en cama aquejado de una enfermedad crónica e incurable.



Tomás Carrasquilla (costumbrismo)


(Santo Domingo, 1858 - Medellín, 1940) Narrador colombiano cuya obra es una de las más importantes publicadas en su país en la primera mitad del siglo XX. Por su origen antioqueño y sus múltiples viajes por las localidades mineras, pudo novelar distintos aspectos de la historia, la cultura y la idiosincrasia de su región natal, por lo que se le ha considerado injustamente como folclórico y costumbrista; en realidad, su estilo recuerda más bien a la literatura del Siglo de Oro.
Era hijo de Rafael Carrasquilla Isaza, ingeniero civil, y de Ecilda Naranjo Moreno, quien enseñaría el amor a las letras a su hijo. Durante su infancia alternó los estudios en la escuela de su pueblo natal, Santo Domingo, en Antioquia, con el ambiente de las minas en las que don Raúl trabajaba. Durante un tiempo las labores mineras del padre llevaron a la familia Carrasquilla al pueblo de Concepción.
De esta época se sabe poco. Su pasión por la lectura y otros aspectos se pueden entrever en el elemento autobiográfico de sus escritos, pues a menudo Carrasquilla aprovechó los datos y caracteres familiares como materiales para su obra. A los dieciséis años, el joven Tomás viajó a Medellín, donde ingresó en el colegio preparatorio de la Universidad de Antioquia y se matriculó en derecho. La guerra civil del año 1877 ocasionó el cierre de la Universidad: ya no volvería a las aulas.
Regresó a Santo Domingo, donde se dedicó al oficio de sastre y a realizar frecuentes viajes a Medellín, para realizar algunos "negocios". Entre 1879 y 1891 fue secretario del juzgado del circuito y juez municipal. En 1888 su cuento Simón el mago le facilitó la entrada al Casino Literario, dirigido por Carlos Eugenio Restrepo, futuro presidente de Colombia. En 1890 se publicó en un volumen colectivo del Casino Literario.
Hacia 1892 don Tomás creó con algunos amigos una biblioteca pública en Santo Domingo y, para demostrar que "puede hacerse novelas sobre el tema más vulgar y cotidiano", escribió su primera novela: Frutos de mi tierra. Trata ésta sobre las aventuras del joven Agustín y de la familia Alzate y sobre la vida de un pueblo pequeño, de las envidias entre familias, los chismes y recelos, las pequeñas aventuras, todo con gran fidelidad y certeras pinceladas que retratan fielmente la realidad, "con lenguaje castizo y sostenida observación de caracteres", al decir de Pedro Nel Ospina, prologuista de la obra.
"Fue Tomás Carrasquilla -escribe Helena Iriarte- quien superó las formas planas, exteriores y un tanto insustanciales de los costumbristas y dio el viraje hacia un realismo rico, auténtico, que por fin iba a enfrentar y a reflejar la realidad conocida por su autor. Con Carrasquilla aparece en Colombia el escritor de oficio, no ocasional, que dedica su vida íntegramente a la literatura; con él surgen, como elementos fundamentales de la narrativa, la crítica social y lo esencial humano visto a través de personajes que, además de poseer sus propias características individuales, pertenecen a un momento específico, a una clase social determinada, cuyos vicios y virtudes reflejan, sin que por ello se conviertan en tipificaciones vacías."
Tras la publicación de Frutos de mi tierra, Carrasquilla viajó por primera vez a Bogotá, ciudad con la que no pudo entenderse. Con su novela ya editada a un costo de 45 centavos por ejemplar, regresó a su pueblo. Durante esta estancia en la capital, Baldomero Sanín Cano lo introdujo en los círculos intelectuales capitalinos, presentándole al ya famoso poeta José Asunción Silva, quien le pareció remilgado y postizo, tal vez por su fría y elegante cordialidad.
De nuevo en Antioquia, continuó sus viajes entre Medellín y Santo Domingo. Al sufrir una caída de un caballo, se vio obligado a permanecer inmóvil durante dos meses en Medellín, y cuando se repuso y regresó a Santo Domingo, una enfermedad en la garganta lo postró nuevamente.
Durante esta época redactó tres de sus más famosos cuentos: Blanca, Dimitas Arias y el legendario A la diestra de Dios Padre. Este último relata la historia de Peralta, un hombre generoso que auxilia a los miserables de la tierra y recibe la ayuda de Jesucristo, que le otorga poderes para ejercitar mejor su labor; detiene a la muerte y le gana al diablo en el juego, y sube finalmente al cielo por la bondad de su actuación en vida. A la diestra de Dios Padre fue adaptado después para el teatro por el dramaturgo y director Enrique Buenaventura; el montaje tuvo gran éxito a nivel nacional e internacional. Dimitas Arias es el drama de un maestro tullido; al parecer, de hondas raíces autobiográficas.
Hasta 1903 Carrasquilla escribió El ánima sola, San Antoñito, El padre Casafús, la crónica El baile blanco y, en una semana, Salve, regina, que para el autor era lo único que le parecía bueno de su obra publicada: con soberbias impresiones del hermoso paisaje andino, Carrasquilla describe la sencilla piedad de las gentes del campo y los dramas de una joven pareja.
En 1904 el Banco Popular de Medellín se declaró en quiebra y, en su caída, arrastró a Carrasquilla. Obligado a aceptar un puesto en la mina de San Andrés, cerca de Sonsón, trabajó como encargado de provisiones entre junio de 1906 y principios de 1909. Aunque su producción literaria se vio afectada, la experiencia le sirvió para la observación de la realidad que era la materia prima de sus escritos. Obras de esa época son Entrañas de niño, relato de la vida y castigo de "un rapaz intratable, vacío, vanidoso", y la novela Grandeza.
En marzo de 1914 Carrasquilla escribió una columna semanal en El Espectador de Medellín. Esta etapa entre 1910 y 1914 en Medellín significó el encuentro del escritor con el ambiente nocturno y de bohemia de la capital de Antioquia, con sus tertulias literarias y sociales. Frecuentó cantinas como La Bastilla, Chantecler, El Globo y El Blumen. También fue miembro de tertulias como la de Susana Olózaga de Cabo y la de los clubes Unión, Cosmos y Jockey Club.


José Eustasio Rivera ( violencia)



(Rivera, 1888 - Nueva York, 1928) Escritor colombiano autor de la novela La vorágine (1924), considerada un clásico de la literatura hispanoamericana. Hasta la llegada de La vorágine, la literatura colombiana sólo tenía en la María de Jorge Isaacs (1867) una obra de indiscutible altura universal. José Eustasio Rivera logró en esta narración desembarazar la novela nacional del localismo detallista propio del costumbrismo y, con original expresión, supo plasmar a través de la tragedia de Arturo Cova la enconada lucha del hombre con la naturaleza.
José Eustasio Rivera nació en el pequeño pueblo de San Mateo, hoy Rivera (Huila), el 19 de febrero de 1888, en el seno de una familia dedicada a las labores del campo y con aguerridos antepasados huilenses; su padre, don Eustasio Rivera, era hermano de los generales conservadores Pedro, Napoleón y Toribio Rivera, quienes desempeñaron importantes cargos en la administración, el Congreso y el campo educativo. Casado con Catalina Salas, el matrimonio tuvo once hijos.
Rivera hizo sus primeros estudios en Neiva, primero en el colegio de Santa Librada y posteriormente en el de San Luis Gonzaga, mostrando tempranamente su inclinación por las letras. Influido por las corrientes románticas y modernistas, ya desde sus primeros poemas reveló su inquietud por la naturaleza. Dice en "Gloria", por ejemplo: "yo llevo el cielo en mí..." o "yo llevo la cascada que en oscura selva se rompe; y he amoldado a mi cráneo la llanura y se ha encerrado en él la cordillera".
A través de su identificación con la geografía nacional, José Eustasio Rivera logró una poesía llena de emoción, sin pertenecer a los movimientos de su época como los Nuevos, ni a la acartonada generación centenarista. Otros de estos poemas escritos entre 1906 y 1909 son "Tocando diana", "En el ara", "Dúo de flautas", "Triste", "Aurora boreal" y "Diva, la virgen muerta". La visión de la naturaleza le sirvió para interpretar y fortalecer su propia personalidad. Pero no se quedaría en la mera descripción del entorno, sino que, tanto en esta primera obra como en poesías posteriores y en su prosa, expresó su sentido trágico de la existencia humana, de lo fugaz y limitado de la vida.

En 1906 viajó a Bogotá para ingresar, becado, en la Escuela Normal. Tres años más tarde se desempeñó como inspector escolar. En los Juegos Florales de Tunja, en los que se conmemoraba el centenario del grito de Independencia, Rivera obtuvo el segundo lugar con poemas de corte épico, muy influidos por la poética de Miguel Antonio Caro: la "Oda a España" fue publicada en septiembre de 1910 por El Tropical de Ibagué. Regresó a Bogotá donde, para mantenerse, trabajó en el Ministerio de Gobierno, mientras estudiaba en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional, graduándose en 1917 con la tesis Liquidación de las herencias. De ese entonces data su drama teatral Juan Gil. Pocos meses después de egresado, le fue ofrecida desde Neiva una curul en la Cámara de Representantes, que Rivera aceptó. Pronto un telegrama del obispo de Garzón, Esteban Rojas, pidiéndole la renuncia "por el bien de la unidad católica", hizo que el escritor exclamara: "Me barrieron de un sotanazo".
El primer contacto de José Eustasio Rivera con los Llanos Orientales tuvo lugar en enero de 1916. El segundo fue en abril de 1918, cuando, en función de su profesión de abogado, viajó en bongó por el río Meta hasta la hacienda Mata de Palma, estadía que duró hasta el mes de febrero de 1920 y durante la que hizo amistad con Luis Franco Zapata, figura clave en la génesis de La vorágine. En 1912 Luis Franco Zapata se había escapado con Alicia Hernández Carranza desde Bogotá, donde ella trabajaba como empleada de una tienda. Juntos llegaron al fondo de la Amazonia, entre Colombia y Venezuela, y se instalaron en las caucherías del Brazo Casiquiare, cerca de Brasil.
En 1918, en Orocué, Luis Franco Zapata le contó todas sus historias a Rivera, desde las más íntimas hasta las de índole social, sin excluir las mitológicas, las de aventuras y las de sangre. "La mayor parte de los personajes de La vorágine (afirma Isaías Peña Gutiérrez) surgieron de los relatos de Luis Franco Zapata, incluidos los nombres, que poco variaron." Cerca de Orocué, Rivera tuvo un segundo ataque de cefalea que se repitió en Sogamoso en 1919 y, de regreso a Orocué, sufrió las fiebres del paludismo, que le curaron Luis Franco y Alicia.


Gustavo Álvarez Gardeazábal (violencia)



(Tuluá, Valle del Cauca, 1945) Narrador y ensayista colombiano. Vivió su infancia en un hogar católico y rígido, si bien su madre era de ideas liberales. Ideológicamente se adscribió en su juventud al conservadurismo del aspirante a la presidencia Belisario Betancur, en cuya campaña electoral tomó parte activa mientras concluía sus estudios en la Universidad del Valle, donde se licenció en Letras con una tesis sobre La novelística de la violencia en Colombia (1970). Posteriormente iría acercándose a partidos de signo liberal. Profesor durante años en la Universidad del Valle, por su trayectoria literaria fue becario de la Fundación Guggenheim en 1984, y ha sido dos veces gobernador del Valle del Cauca por elección popular.
Destacada figura de la generación posterior a la de García Márquez, consagrada por el «Boom» de los años 60, su obra se caracteriza por su gran fuerza descriptiva y su estilo directo y carente de casticismo retórico. Sus palabras desnudas y escuetas muestran la realidad de las cosas y los vicios que corrompen a la sociedad colombiana, rasgo que lo ha convertido en uno de los autores preferidos del público.
El universo de su narrativa se centra en su tierra natal, con ramificaciones al Valle del Cauca, y sus temas recurrentes son la extensión de la violencia indiscriminada, la superchería milagrera en que se sustenta el conservadurismo religioso hispanoamericano, el poder omnímodo de los grandes terratenientes, las nuevas bolsas de riqueza generadas por la expansión del narcotráfico, la corrupción generada por el sistema caciquil de los gamonales y las crisis ideológicas de los sectores progresistas.
Gustavo Álvarez Gardeazábal ha sido premiado en España por sus cuentos "Ana María Torrentes", "Donaldo Arrieta" y "El día que volvió León María", así como en Cuba por el libro Cuentos del parque Boyacá (1978, premio Casa de las Américas). De sus nueve novelas, cuatro han sido galardonadas. De entre ellas, Cóndores no entierran todos los días (1976) es quizá su obra más importante; recibió el premio Manacor de España en 1974 y fue elogiada por Miguel Ángel Asturias. Las restantes son La boba y el buda (1972), premio Ciudad de Salamanca 1970; Dabeiba (1972), segundo premio Nadal en 1972, y Los míos (1982), segundo premio Plaza y Janés 1981. En 1977 publicó El titiritero.


alvaro cepeda samudio (violencia)


Escritor [1] y periodista costeño (Ciénaga, Magdalena, marzo 30 de 1926 - Nueva York, octubre 12 de 1972). Cuentista y novelista, Alvaro Cepeda Samudio hizo los estudios secundarios en el Colegio Americano de Barranquilla, y en 1949 viajó a Estados Unidos a estudiar periodismo en la Universidad de Columbia, en Nueva York. En 1951 regresó a Barranquilla, y trabajó como corresponsal de The Sporting News.
Parientes
En 1955 se casó con Teresita Manotas. Hija, Patricia Cepeda fallecida [2] en Estados Unidos, el 22 de julio de 2013, a los 57 años de edad
Carrera en el periodismo y en el cine
Como periodista y gran apasionado de los deportes, cubrió eventos deportivos para el periódico El Nacional; en 1951 tuvo una columna en la página editorial de El Heraldo, titulada "La brújula de la cultura"; y fue director del Diario del Caribe. Participó, como guionista y actor, en el cortometraje La langosta azul, al igual que en otras películas cortas y en un noticiero de cine, y organizó el Cine Club de Barranquilla.
Su estilo periodístico
Hablar de Cepeda periodista equivale a hablar de él como intelectual y artista. Quería estar al tanto de todo y lo quería dar a conocer todo. Precozmente había visto la necesidad de buscar, acoger y aclimatar valores nuevos y universales, tanto en las formas como en los temas, y de ello da fe su narrativa de ficción de esa primera época. Para Cepeda, en materia de arte y cultura, lo primordial era que circulara la información libremente. En la producción de la primera etapa periodística de Cepeda, se advierte cómo va definiendo los rasgos de lo que sería su periodismo.Su primera columna publicada en El Nacional fue la titulada "En el margen de la ruta".
Primeros libros
Sus dos primeros textos conocidos son: "Una calle", descripción-relato y "El periodismo como función educacional", ensayo-polémica-manifiesto, aparecidos en El Nacional de Barranquilla.

Tertulia de intelectuales
Cepeda Samudio perteneció al Grupo de Barranquilla, tertulia de intelectuales de la que formaban parte Gabriel García Márquez, Alfonso Fuenmayor, Germán Vargas, Ramón Vinyes y José Félix Fuenmayor, entre otros; publicó varios cuentos en la revista del grupo, llamada Crónica. Su novela "La casa grande", su obra narrativa más importante, fue el último libro publicado por Ediciones Mito.
Acerca de "La casa grande", García Márquez dijo: "Es una novela basada en la matanza de los peones bananeros en huelga, realmente efectuada por un comando del ejército en 1928, La casa grande no exhibe muertos, y el único soldado que recuerda haber matado a alguien "no tiene el uniforme empapado de sangre sino de mierda [... ]". Esta manera de escribir la historia, por arbitraria que pueda parecer a los historiadores, es una espléndida lección de transmutación poética. Sin escamotear la realidad [...] nos ha entregado su esencia mítica, lo que quedó para siempre más allá de la moral y la justicia y la memoria efímera de los hombres". Sobre su cuento más conocido, "Todos estábamos a la espera" (Barranquilla, 1954), el crítico Eduardo Pachón Padilla dijo: "Posee recursos tomados de la imaginación, estilo pulcro, nítido y mesurado. Todos los asuntos son examinados por un único aspecto: el individuo sumergido en el vórtice de la multitud. En su afán renovador, Cepeda incorporó a la narrativa, técnicas periodísticas norteamericanas. [Ver tomo 4, Literatura, pp. 289-290; y tomo 5, Cultura, pp. 239240].



Germán Castro Caycedo (violencia)



(Germán Castro Caycedo o Caicedo; Zipaquirá, Cundinamarca, 1940) Periodista y escritor colombiano. Sus escritos se caracterizan por sus manifestaciones testimoniales sobre la realidad colombiana. Con su programa televisivo "Enviado Espacial" (emitido durante dieciséis años), se convirtió en el primer periodista que dirigió y presentó el primer espacio periodístico de la televisión colombiana que se realizó fuera de los estudios, con temáticas profundas y de denuncia.
Desde 1962 estuvo vinculado a los medios de comunicación, donde destacó como corresponsal, reportero y cronista, con gran capacidad de investigación, sensibilidad social e interés por mostrar y analizar diferentes facetas. Se inició en el periodismo como enviado especial de la revista El Ruedo de Madrid (1962), como redactor del diario La República de Santafé de Bogotá (1966) y como reportero y cronista en el diario El Tiempo (1967).
A lo largo de su trayectoria fue galardonado con diez premios nacionales de periodismo y algunos internacionales, como el SIP-Mergenthaler (de la Sociedad Interamericana de Prensa) y el gran premio al reportaje de testimonio de la bienal de la televisión de Berlín Prix Futura. Considerado junto con Plinio Apuleyo Mendoza una de las principales figuras del periodismo colombiano más reciente, su primer libro, Colombia amarga (1976), marcó el nacimiento de un riguroso prosista que un cuarto de siglo después había publicado catorce títulos; nueve de ellos fueron reunidos en tres tomos de Obras Completas (1997, 1999 y 2000).
Entre sus obras, algunas de ellas traducidas a diversos idiomas, destacan Perdido en el Amazonas (1978), Del ELN al M-19, once años de lucha guerrillera (1980), Mi alma se la dejo al diablo (1982), El Karina (1985), El hueco (1989), El cachalandrán amarillo (1989), El huracán (1991), y La bruja (1994).
A estos títulos cabe agregar En Secreto (1996), El Alcaraván (1996), La noche de las lanzas (1999) y Candelaria (2000), en los que el autor se encamina ya hacia una literatura puramente narrativa. Posteriormente emitió por televisión su programa "Temas y Tomas", que vino a sustituir a "Enviado Especial".


jose manuel marroquin (realismo)


 (Bogotá, 1827-1908) Escritor y político colombiano que fue presidente de Colombia (1898; 1900-1904). Pertenecía a una familia de abolengo virreinal, emparentada con figuras ilustres de la Independencia y dueña de la hacienda de Yerbabuena. Quedó huérfano cuando era aún niño, y su educación tuvo todas las ventajas de una posición económica brillante y todos los inconvenientes de la falta de un hogar normal, con tíos y tías en lugar de padres. El muchacho, educado en las más rígidas normas de la buena sociedad, se fugó del primer colegio a donde lo enviaron y entró en el seminario de la Compañía de Jesús, pero no llegó a cursar estudios universitarios.
José Manuel Marroquín se dedicó a las labores agrícolas y a la docencia en el colegio que fundó en Bogotá. Se distinguió como un buen educador y un prolífero escritor costumbrista, satírico y erudito. El distinguido y elegante "señor de Yerbabuena", de gustos clásicos y rigor preceptista, capaz de escribir un tratado mnemotécnico de Ortografía Castellana para tormento de los pobres escolares, pasó a la posteridad por sus poesías de carácter festivo, especialmente por una de ellas, titulada La Perrilla.
Fundador de la Academia Colombiana de la Lengua, José Manuel Marroquín frecuentaba los círculos más distinguidos de la ciudad y las tertulias literarias; como José Eugenio Díaz Castro y José María Vergara y Vergara, formó parte del grupo El Mosaico, al que se incorporaría fugazmente Jorge Isaacs. Pero era también un enamorado de la vida del campo y excelente caballista, y escribió su mejor trabajo en prosa, la novela El Moro, sobre la vida y costumbres de un caballo, sin gran profundidad ni emoción, pero con una excelencia de conocimientos difícil de superar.
Atribuyó los males de la sociedad a la política y a los políticos con ambiciones y sin ética, como refleja en su novela Blas Gil, pero acabó dejándose convencer por sus amigos en la ancianidad para aceptar la vicepresidencia de la República. Desempeñó la presidencia en dos ocasiones: la primera, del 7 de agosto de 1898 al 3 de noviembre de 1898, mientras se posesionaba Sanclemente, y la segunda desde el 31 de julio de 1900, cuando con su grupo político conservador derrocó al presidente Sanclemente en un golpe de Estado, hasta el 7 de agosto de 1904. Durante ese segundo período enfrentó la mayor parte de la guerra de los Mil Días, al cabo de la cual la economía nacional se hallaba arruinada. Durante su gobierno se produjo la separación de Panamá.
José Manuel Marroquín publicó, además, las novelas Entre primos (1897) y Amores y leyes (1898), de tipo costumbrista e influidas, como las anteriores, por la novela picaresca española; unas Lecciones de urbanidad (1886) que responden a la obsesión por su condición de gran señor y por la evocación de las costumbres coloniales; un Diccionario Ortográfico; diversas crónicas y artículos costumbristas reunidos en el volumen Historia de Yerbabuena; Poesías, en diversas ediciones; y un Tratado de Retórica.




gabriel garcia marquez (contemporanea)


Los años de su primera infancia en Aracataca marcarían decisivamente su labor como escritor; la fabulosa riqueza de las tradiciones orales transmitidas por sus abuelos nutrió buena parte de su obra. Afincado desde muy joven en la capital de Colombia, Gabriel García Márquez estudió derecho y periodismo en la Universidad Nacional e inició sus primeras colaboraciones periodísticas en el diario El Espectador.
A los veintiocho años publicó su primera novela, La hojarasca (1955), en la que ya apuntaba algunos de los rasgos más característicos de su obra de ficción. En este primer libro y algunas de las novelas y cuentos que le siguieron empezaron a vislumbrarse la aldea de Macondo y algunos personajes que configurarían Cien años de soledad, al tiempo que el autor hallaba en algunos creadores estadounidenses, sobre todo en William Faulkner, nuevas fórmulas expresivas.
Comprometido con los movimientos de izquierda, Gabriel García Márquez siguió de cerca la insurrección guerrillera cubana de Fidel Castro y el Che Guevara hasta su triunfo en 1959. Amigo de Fidel Castro, participó por entonces en la fundación de Prensa Latina, la agencia de noticias de Cuba. Al cabo de no pocas vicisitudes con diversos editores, García Márquez logró que una editorial argentina le publicase la que constituye su obra maestra y una de las novelas más importantes de la literatura universal del siglo XX, Cien años de soledad (1967).
Incubada durante casi veinte años y redactada en dieciocho meses, Cien años de soledad recrea a través de la saga familiar de los Buendía la peripecia histórica de Macondo, aldea imaginaria fundada por los primeros Buendía que es el trasunto de su localidad natal y, al mismo tiempo, de su país y del continente. De perfecta estructura circular, la novela alza un mundo propio, recreación mítica del mundo real de Latinoamérica, de un modo que ha venido a llamarse «realismo mágico» por el encuentro constante de lo real con motivos y elementos fantásticos. Así, en el relato de la fundación del pueblo, de su crecimiento, de su participación en las guerras civiles que asolan el país, de su explotación por parte de una compañía bananera estadounidense, de las revoluciones y contrarrevoluciones subsiguientes y de la destrucción final de la aldea (que confluye con la extinción de la estirpe de sus fundadores, condenada desde el principio a "cien años de soledad"), se entrelazan con toda naturalidad sueños premonitorios, apariciones sobrenaturales, pestes de insomnio, diluvios bíblicos y toda clase de sucesos mágicos, todo ello narrado en una prosa riquísima, fluida y cautivadora que hacen de la lectura un asombro y un placer inacabables.
Tras una temporada en París, Gabriel García Márquez se instaló en Barcelona en 1969, donde entabló amistad con intelectuales españoles, como Carlos Barral, y sudamericanos, como Mario Vargas Llosa. Su estancia allí fue decisiva para la concreción de lo que se conoció como el Boom de la literatura hispanoamericana, que supuso el descubrimiento internacional de los jóvenes y no tan jóvenes narradores del continente: el peruano Mario Vargas Llosa, los argentinos Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato y Julio Cortázar, los mexicanos Juan Rulfo y Carlos Fuentes y los uruguayos Juan Carlos Onetti y Mario Benedetti, entre otros. En 1972 obtuvo el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, y pocos años más tarde regresó a América Latina para residir alternativamente en Cartagena de Indias y en Ciudad de México, debido sobre todo a la inestabilidad política de su país
Con anterioridad a Cien años de soledad, García Márquez había esbozado el mundo de Macondo en novelas como La hojarasca (1955) y El coronel no tiene quien le escriba (1961), y también en colecciones de relatos como Los funerales de la Mamá Grande (1962). Después de Cien años su narrativa, despojada en mayor o menor media de elementos fantásticos, mantuvo un altísimo nivel; es el caso de novelas como El otoño del patriarca (1975), que somete a alucinante tratamiento el tema del dictador hispanoamericano; Crónica de una muerte anunciada (1981), relato de un crimen de honor basado en sucesos reales que sobresale por su perfección constructiva y ha sido considerado su segunda obra maestra; y El amor en los tiempos del cólera (1985), extraordinaria historia de un amor que, nacido en la adolescencia, no llega a consumarse hasta 53 años después, ya en la vejez de los personajes.
Su prestigio literario, que en 1982 le valió el Premio Nobel de Literatura, le confirió autoridad para hacer oír su voz sobre la vida política y social colombiana. Su actividad como periodista quedó recogida en Textos costeños (1981) y Entre cachacos (1983), compendios de artículos publicados en la prensa escrita, y en Noticia de un secuestro, amplio reportaje novelado editado en 1996 que trata de la dramática peripecia de nueve periodistas secuestrados por orden del narcotraficante Pablo Escobar. Relato de un náufrago, reportaje sobre un caso real publicado en forma de novela en 1968, constituye un brillante ejemplo de «nuevo realismo» y puso de manifiesto su capacidad para cambiar de registro.

En el cine intervino en la redacción de numerosos guiones, a veces adaptaciones de sus propias obras, y desde 1985 compartió, con el cineasta argentino Fernando Birri, la dirección de la Escuela Internacional de Cine de La Habana. Entre su producción posterior cabe destacar una novela histórica en torno a Simón Bolívar, El general en su laberinto (1989); la colección de relatos Doce cuentos peregrinos (1992); el volumen de memorias Vivir para contarla (2002), que cubre los primeros treinta años de su vida, y su última novela, Memorias de mis putas tristes (2004), sobre el amor de un nonagenario periodista por una joven prostituta. Falleció en la ciudad de México en 2014, tras una recaída en el cáncer linfático que le había sido diagnosticado en 1999.

jorge franco (contemporanea)

Nació en Medellín, Colombia. Hizo estudios de dirección y realización de cine en The London Film School, en el Reino Unido.
Fue miembro del Taller Literario de la Biblioteca Pública Piloto de Medellín, que dirigió Manuel Mejía Vallejo, del Taller de Escritores de la Universidad Central y realizó estudios de Literatura en la Universidad Javeriana. Con su libro de cuentos Maldito amor ganó el Concurso Nacional de Narrativa «Pedro Gómez Valderrama», y con la novela Mala noche obtuvo el primer premio en el XIV Concurso Nacional de Novela «Ciudad de Pereira» y fue finalista en el Premio Nacional de Novela de Colcultura.
Su novela, Rosario Tijeras ganó la Beca Nacional de Novela del Ministerio de Cultura y fue galardonada en Gijón (España) con el Premio Internacional de Novela Dashiell Hammett 2000. Ha sido traducida a más de quince idiomas y fue llevada exitosamente al cine y la televisión.
Paraíso Travel(2001)ha sido traducida a una docena idiomas y publicada en inglés por la prestigiosa editorial norteamericana Farrar Straus and Giroux. Paraíso Travel también fue adaptada para serie de televisión y a su versión en cine se convirtió en una de las películas más taquilleras del cine colombiano.
En 2005 editorial Planeta publicó el relato Donde se cuenta cómo me encontré con Don Quijote de la Mancha en Medellín cuando la ciudad se llenó de gigantes inventados. Los derechos de este cuento fueron cedidos para ayudar a las víctimas de las minas antipersona en Colombia.
Melodrama (2006), fue adaptada al teatro, ha sido número uno en ventas en Colombia y ha sido editada en toda Hispanoamérica. Ha sido traducida a varios idiomas y Santa suerte (2010), ha sido editada en otros países latinoamericanos, en España, Turquía y en proceso de traducción a otras lenguas.
En 2014 gana el Premio Alfaguara de Novela con su novela El mundo de afuera.
Jorge Franco ha publicado cuentos y artículos en diversas revistas nacionales e internacionales; ha sido invitado por Gabriel García Márquez a dictar con él su taller “Cómo se cuenta un cuento”, en la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba, y fue tutor en la Maestría de Escrituras Creativas de la Universidad Nacional en Bogotá

fernando soto aparicio (contemporanea)


Fernando Soto Aparicio nació en Boyacá, Colombia, el 11 de octubre de 1933. Pasó su infancia en Santa Rosa de Viterbo. Residió en el extranjero en misión diplomática, y en 1960 se estableció definitivamente en Santafé de Bogotá. Fue profesor de la Universidad Militar Nueva Granada.
Su obra se centró en la narrativa y la poesía. Con la novela La rebelión de las ratas obtuvo el premio Selecciones Lengua Española en 1962. Había publicado también: Los bienaventurados (1960), y los relatos: Mientras llueve (1966), Viaje al pasado (1970), Mundo roto (1973) y muchos títulos más.
Publicó los poemarios: Diámetro del corazón (1964), Motivos para Mariángela (1966), Palabras a una muchacha (1968), Sonetos con forma de mujer (1976), La paz sea con nosotros (1986), Pasos en tierra (1984) y Carta de bienvenida a la paz (1989).

Falleció el 2 de mayo de 2016, a los 82 años, en Bogotá.






Comentarios

Entradas más populares de este blog

POETAS COLOMBIANOS DEL SIGLO XIX