POETAS COLOMBIANOS DEL SIGLO XIX

José Fernández Madrid (neoclásico)


(1789/02/19 - 1830/06/28)
José Fernández Madrid
José Luis Álvaro Alvino Fernández Madrid y Fernández De Castro
Escritor, médico e independentista colombiano
Nació el 19 de febrero de 1789 en la ciudad de Cartagena de Indias.
Hijo de Diego Fernández de Castro, gobernador, capitán general y presidente de la Real Audiencia de Guatemala, y Gabriela Fernández de Castro.
Estudió Derecho en el Real Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Más tarde se graduó en Humanidades y Derecho Canónico y se doctoró en Medicina el 16 de febrero de 1809 en la Universidad de La Habana.
Fue dramaturgo, autor de Atala y Guatimoc así como de poesía, A los Libertadores y A La Muerte Del Coronel Atanasio Girardot entre otras.
Se adhirió al movimiento independentista del 20 de julio de 1810 uniéndose a la junta de gobierno. Más tarde apoyó la Independencia de la Provincia de Cartagena de Indias llegando a participar en la redacción de la constitución independentista de dicha provincia.
Fue uno de los fundadores del periódico Argos.
En 1812 fue elegido representante de su provincia en el Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada. Fue Presidente de las Provincias Unidas, junto con José Joaquín Camacho y José María Del Castillo, por medio de un Triunvirato el 5 de octubre de 1814 hasta el 21 de enero de 1815.
De nuevo presidente tras la renuncia de Camilo Torres al poder el 14 de abril de 1816. El Congreso lo eligió en primera instancia pero éste renuncio ya que pensaba que la nación se iría a pique con él al mando. Ante la presión de los ciudadanos al Congreso, fue elegido de nuevo y aceptó el cargo. El 22 de junio 1816 presentó su renuncia a la presidencia ante la Comisión Legislativa Permanente en Popayán.
Durante su mandato trasladó la capital a Zipaquirá.
Fue hecho prisionero por los realistas en el Chaparral y deportado a la Habana. Allí se dedicó a la medicina y a las letras, llegando a publicar Poesías del ciudadano doctor José Fernández Madrid.
En 1826, el vicepresidente Francisco de Paula Santander lo nombró agente confidencial de Colombia en Francia. Siendo más tarde ministro plenipotenciario en Londres.
Contrajo matrimonio con María Francisca Domínguez de la Roche. Tuvieron cuatro hijos, su hijo Pedro Fernández Madrid fue Designado Presidencial.
José Fernández Madrid falleció el 28 de junio de 1830 en Barnes, Londres, Reino Unido, mientras estaba de servicio diplomático

José María Gruesso (neoclásico)



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José María Gruesso (* 1779 en Popayán , † 3 de mayo de 1835 ibid) fue un poeta colombiano .
El hijo de padres adinerados asistió al Colegio Seminario de su ciudad natal y luego estudió leyes en San Bartolomé. Fue canónigo en la catedral de bogota. Mientras estudiaba en San Bartolomé, conoció a Manuel del Socorro Rodríguez , cuya sociedad literaria Tertulia Eutropélica estaba al lado de José María Valdés , Francisco Antonio Rodrigues y otros.
Gruesso es considerado el primer representante del romanticismo en América Latina. El más famoso fue su Lamentación de Pubén , que fue escrita en 1820 y apareció en Bogotá en 1825 y Las noches de Geussor (1804).

uno de sus poemas son:

ANACREÓNTICA.

Estrecha, amor, los nudos
del apacible lazo
con que estos corazones
están aprisionados.
Estréchalos, de modo
que ni el terrible brazo
de la impiadosa muerte
consiga desatarlos.
Hace tiempos que, unidos
con indecible encanto,
bendicen la fortuna
de verse cautivados.
Ni males, ni peligros,
ni angustias, ni trabajos,
ni la fortuna adversa
ha podido apartarlos.
Estrecha, pues, estrecha,
dulce amor, estos lazos,
de suerte que túmismo
no puedas desatarlos.

Luis Vargas Tejada (neoclasico)

(Bogotá, 1802 - en los Llanos Orientales, 1829) Político y escritor colombiano. Fue secretario del Senado de la República (1824). Se unió a la oposición santanderina a Bolívar (1827), a quien atacó a través de obras como Catón de Útica (1828) y contra el que realizó un atentado (fallido), por lo que tuvo que huir a los Llanos Orientales, donde murió ahogado al atravesar el Casanare. Además de su obra lírica (Poesías, 1857), es autor de comedias (Las convulsiones, 1828, y El Parnaso transferido, 1820) y dramas, como Doraminta (1836), en los que trata el tema indigenista.

La legendaria, intensa y corta vida política y literaria de Luis Vargas Tejada es un claro ejemplo de la juventud granadina que nació con los albores de la república. No tuvo formación académica, pero sí una enorme voluntad de aprender y anhelo de superación: cuentan que componía versos en diferentes idiomas y hacía rimas con gran facilidad; sus poesías le dieron gran fama entre sus contemporáneos, y fue dramaturgo, fabulista y traductor. Su inquietud espiritual y su pasión por la libertad le llevaron a asumir una clara vivencia política hasta las últimas consecuencias.
Entre sus primeras publicaciones se encuentra El anochecer, su más célebre poema. Otros versos circularon en hojas manuscritas; muy representativo es el canto A mi lira, en el que se evidencia un alma melancólica, dulce y solitaria. Póstumamente, en 1857, se publicaron sus poemas completos en el volumen Poesías de Caro y Vargas Tejada, compiladas por José Joaquín Ortiz. En el monólogo Catón de Útica criticó indirectamente las tendencias dictatoriales de Simón Bolívar, a quien antes había alabado como guerrero y libertador en textos como Recuerdos de Boyacá.
Cultivó también el drama neoclásico de manera académica y los temas indigenistas, a la manera afrancesada, en textos hoy perdidos como Aquimín (pese a que la obra llegó a ser varias veces representada), SaquesagipaSugamuxi y Witikindo. Pero su más famosa obra teatral, que él mismo llamó sainete, es Las convulsiones, estrenada en 1828. En esta obra, la más lograda de sus piezas, aparece todo su humor ágil y corrosivo, y por ende toda su capacidad de crítica a la educación y costumbres de la sociedad santafereña. Centrada en la moda de los ataques y desequilibrios nerviosos, Vargas Tejada aseguraba que "cuando resolví escribir el asunto de esta breve comedia, confieso que me abrumó la abundancia de la materia, pues había bastante, no ya para una piececilla en un acto, sino para un poema de doce cantos por lo menos".
Según Carlos José Reyes, "en Las convulsiones se observa la influencia del Siglo de Oro español, en especial de la obra de Lope de Vega El acero de Madrid, así como de la comedia italiana. Su argumento tiene afinidades con La mandrágora, de Nicolás Maquiavelo, y en la elaboración de diálogos y de personajes, con un autor como Carlo Goldoni, de quien el propio Vargas había traducido su pieza Il vero amico. Existe una pintura muy interesante de la sociedad de la época, de los jóvenes de la sociedad santafereña que resultaban unos ''destapados calaveras'' y querían vivir de su conversación y encanto, sin trabajar. También se aprecian en el texto alusiones al interés por los estudios botánicos y naturalistas, surgidos desde el siglo anterior con la Expedición Botánica, y otras referencias a clérigos, comerciantes, viejas alcahuetas y demás personajes de la vida social en tiempo de la independencia". Las convulsiones es, sin lugar a dudas, un verdadero milagro teatral que, por no haber perdido su frescura ni su capacidad para conmover al espectador, sigue representándose, siendo la obra más veces llevada a escena de todo el teatro colombiano.





José Joaquín Ortiz (neoclasico)
(Tunja, 1814 - Bogotá, 1892) Escritor colombiano que junto a José Eusebio Caro y Julio Arboleda constituyó la tríada de mejores poetas románticos de la Nueva Granada.
Estudió humanidades en el Colegio del Rosario y cultivó el periodismo con éxito y habilidad, en especial en temas políticos. Fundó y colaboró como redactor en El Correo de los Andes, El Porvenir, La ciudad, El Conservador, El Día, El Cóndor y El Catolicismo. En 1835 fundó La Estrella Nacional, el primer periódico de Colombia dedicada con exclusividad a la difusión de las letras nacionales, redactado con José Eusebio Caro. Defensor de la corriente conservadora que acabaría triunfando en la promulgación de la Constitución de 1886, accedió en varias ocasiones a la cámara legislativa de la República, y figuró entre los fundadores de la Academia Colombiana de la Lengua.
Fue un auténtico representante del romanticismo hispanoamericano. En su poesía fue clásico en la forma y romántico en el espíritu, como puede apreciarse en sus obras Mis horas de descanso (1834) y Poesías (1880); Ortiz canta la geografía nacional y la labor de colonización de las tierras americanas. Fue además vulgarizador de la literatura colombiana; preparó antologías de poesía de varios autores, como Parnaso granadino y La Guirnalda. También editó dos volúmenes con la poesía de José Eusebio Caro y Luis Vargas Tejada.
Escribió también las novelas María Dolores o la historia de mi casamiento, publicada primero por entregas folletinescas en la prensa periódica, y Huérfanos de madre (1848). La citada María Dolores (1863) es la primera novela romántica importante de la que se tiene noticia en Colombia; se trata de un relato de amor en el cual José Joaquín Ortiz toma algunas veces aires poéticos, hecho por el cual se ha considerado a esta obra como un cuento lírico. En el ámbito teatral, son también suyos la tragedia Sulma (su más reconocido trabajo) y el drama El Oidor de Santafé, dos piezas de escasa relevancia para los gustos dramáticos actuales, pero que gozaron del aprecio del público decimonónico al que iban destinadas. Testimonio de su notable labor didáctica son sus Lecciones de literatura castellana.

una de sus obras son:

GALILEO



En alta torre alzado, en noche umbría,
El ojo armado de su activo lente,
Revuelta a Venus la serena frente,
A Galileo absorto se veía.

El astro en tanto en su órbita corría
De vivísima luz entre un torrente,
Y el viejo, en su balanza omnipotente,
Su volumen y fuerza audaz medía.

Los ángeles del cielo que lo vieron
Del planeta seguir las claras huellas,
Por un simple mortal no lo tuvieron;

Y Él dobló su rodilla a las estrellas,
Porque sus ojos de águila leyeron
El nombre del Señor escrito en ellas.

Camilo Torres Tenorio (neoclasico)
(Popayán, 1766 - Santafé de Bogotá, 1816) Abogado, político y patriota colombiano. Cuarto hijo (primer varón) de una familia de nueve hermanos, fue su padre el español Francisco Jerónimo de Torres, comerciante, minero y propietario de vastas extensiones territoriales al sur de Neiva, en la costa del Pacífico y en Popayán, casado con la payanesa María Teresa Tenorio.
Camilo Torres estudió en el Seminario de Popayán, en el que era rector el presbítero ecuatoriano Juan Mariano Grijalva y ejercía la docencia José Félix Restrepo. En aquellos tiempos se estaban revolucionando los métodos de enseñanza, de acuerdo con la reforma educativa propuesta por el fiscal Francisco Antonio Moreno y Escandón. Allí tomó clases de griego, latín, retórica, matemáticas, filosofía y teología, preparación ésta, especialmente la de lenguas clásicas, que le permitió dominar varios idiomas: italiano, francés, inglés y alemán.
Una vez que terminó el ciclo de estudios en Popayán, se trasladó a Santafé de Bogotá, donde obtuvo los títulos de bachiller y doctor en Derecho Canónico y Filosofía en el Colegio Mayor del Rosario, donde fue pasante, conciliario segundo y vicerrector. A los 28 años se recibió como abogado de la Real Audiencia y lo fue también de los Reales Consejos. Torres fue el más eminente de los abogados de su época, pues además de cumplir con todos los requisitos, recibió de la Corte española la facultad de litigar en todas las audiencias de América. De él opinó Humboldt que era "un coloso de la inteligencia".
Camilo Torres había estudiado en Popayán con Francisco Antonio Zea, Joaquín de Caycedo y Cuero, Francisco Antonio Ulloa y José María Cabal, así como con su primo Francisco José de Caldas. Con algunos de ellos volvió a encontrarse en Santafé y, al igual que la mayoría de los criollos cultos de la época, se vinculó a la actividad intelectual que por los primeros años de la última década del siglo XVIII distinguió la capital.
Participó, entonces, en la Tertulia del Buen Gusto, organizada por doña Manuela Sanz de Santamaría y Prieto, quien tenía un gabinete de historia natural ordenado y clasificado por ella misma. En dicha tertulia se hablaba de literatura y cuestiones científicas, se improvisaban versos y se trataban temas frívolos al calor de un tradicional chocolate santafereño; en ella participaron el cartagenero José Fernández Madrid, el payanés Francisco Antonio Ulloa (viejo amigo de Torres), el timaneyo José Miguel Gutiérrez de Caviedes, el cartagenero Manuel Rodríguez Torices y el bumangés Custodio García Rovira, personajes que desempeñaron un papel importante en la primera independencia, todos ellos egresados del Colegio Mayor del Rosario o del San Bartolomé, los dos centros docentes más importantes de la capital.
En 1794, Camilo Torres se vio involucrado en el llamado "Motín de los pasquines": las paredes de Santafé amanecieron cubiertas de pliegos manuscritos que contenían protestas contra la opresión del gobierno español. Dicho movimiento, el primero que se presentaba después de los Comuneros, fue promovido por los estudiantes del Rosario y estaba íntimamente ligado a la publicación de Los derechos del hombre y del ciudadano que realizó Antonio Nariño; se acusó entonces a Torres por ser catedrático del Rosario y amigo de Francisco Antonio Zea; las autoridades allanaron su biblioteca y encontraron gran cantidad de libros en francés que fueron llevados para que la Inquisición los analizara, pero el dictamen favoreció a Torres y salió absuelto de toda culpa.
Frente a sus amigos implicados en estos hechos, Torres asumió una posición ambivalente: adelantó una de sus más importantes intervenciones judiciales cuando actuó en defensa de Francisco Antonio Zea, quien finalmente fue desterrado a Cádiz, junto con otros conspiradores, el 3 de noviembre de 1795. Sin embargo, se negó a defender al Precursor Antonio Nariño, pese a ser su amigo personal.
En 1795 asumió la defensa de los estudiantes payaneses sindicados de sedición, Nicolás y Juan José Hurtado, en sociedad con el abogado Luis de Ovalle. En 1797 defendió al cura Eloy de Valenzuela, antiguo subdirector de la Real Expedición Botánica y en ese momento párroco de Girón, quien había sido acusado de pronunciar un sermón revolucionario.
Torres también actuó como abogado de pobres, cargo desde el cual defendió ocasionalmente a algunas personas de escasos recursos económicos. Por lo general, se distinguió como defensor de los privilegios institucionales del sector criollo residenciado en Santafé. También se ocupó de consolidar una importante fortuna, para lo cual recurrió con frecuencia a sus conocimientos jurídicos. Fue así como adelantó una brillante defensa en favor de su hermano Miguel y asociados sobre el bergantín inglés El Vigilante, apresado por ellos y cuya propiedad les correspondía, a pesar del desconocimiento por parte del presidente de Quito, barón de Corondelet. En 1802 Camilo Torres contrajo matrimonio con Francisca Prieto Ricaurte, con quien tuvo seis hijos.


José Eusebio Caro (romantico)
(Ocaña, 1817 - Santa Marta, 1853) Escritor y político colombiano considerado el mayor poeta del primer romanticismo nacional. De ascendencia española, quedó pronto huérfano de padre y se educó con su abuelo Francisco Javier, aunque no pudo terminar sus estudios de derecho por los trastornos de las luchas civiles.
Paralelamente a su quehacer literario, se desempeñó con éxito en el ambiente político: fue parlamentario, administrador de la hacienda pública, director del Crédito Nacional y ministro de Hacienda, y sentó con Mariano Ospina las bases del incipiente partido conservador. Fundó los periódicos El Granadino (1840-1845) y La Civilización (1849-1851), en los que colaboró como redactor. Hacia 1850 fue condenado a prisión por sus ideas políticas, pero se le conmutó la pena y partió al exilio. Desde entonces fijó su residencia en Nueva York; murió víctima de la fiebre amarilla al regresar a su patria.

Su prosa, dispersa por los periódicos La Estrella NacionalEl Granadino y La Civilización, fue recogida por los redactores de El Tradicionalista en las Obras escogidas en prosa y en verso, publicadas e inéditas... (Bogotá, 1873). Pero fue fundamentalmente un poeta lírico romántico, que vivió en constante inquietud, en continua rectificación ideológica, y murió joven, como tantos otros románticos.
Influido en su juventud por Voltaire y los enciclopedistas (D'AlembertDiderot) viró luego hacia el escolasticismo remozado que representa Jaime Balmes, para marchar después algún tiempo con los positivistas y volver a continuación a la tradición católica. Se ha dicho que, como pensador que era, desarrollaba primero su pensamiento en prosa para ponerlo en verso después: ello no parece compatible con la calidad y el vigor de un lírico romántico del tono de José Eusebio Caro, calidad y vigor que prevalecen en su poesía, pese a la irregularidad y la aspereza de muchos de sus versos.
Su poesía, para la que usó seudónimos diversos (B. y B.CascafuerteJec), posee el vigor sentimental y el sentido de la fe y de la vida de los románticos, pero en la forma permanece, por su lírica conceptuosa y su expresión oratoria, vinculado a los clásicos. Su estilo poético se formó en la lectura de los escritores españoles, los clásicos franceses e italianos y sobre todo los románticos ingleses y franceses. José Eusebio Caro buscó ritmos nuevos combinando las formas latinas clásicas, sobre todo el hexámetro, con los metros modernos, prenunciando las posteriores innovaciones de Rubén Darío. Los temas de sus composiciones están íntimamente relacionados con su vida, y aun los más impersonales suenan con acentos de personal emoción; los más importantes son el amor vehemente, el afecto conyugal, la familia, el entusiasmo patriótico, el ideal liberal y el sentimiento religioso
 una de sus obras son:

EL POBRE

¡El pobre! Al pobre menosprecia el mundo
El pobre vive mendigando el pan;
Falsa piedad o ceño furibundo,
Cual un favor le dan.
La gloria al pobre le deniega un nombre,
El poder le deniega su esplendor,
La noche el sueño, su amistad el hombre,
La mujer el amor.
¡Oh verdes bosques, círculo del polo,
¡Montes, desiertos donde el rico va!
¡Mar insondable, eterno, inmenso y solo!
El pobre no os verá.
¡Ah! en los ojos del pobre brota el lloro,
Y no enternece un solo corazón;
Que las lágrimas sólo en copa de oro
Merecen compasión.
¡Vedle! su pie la tierra triste pisa;
Todo en él nos revela el padecer:
Ojos sin luz, y labios sin sonrisa,
Y vida sin placer.
Y empero el pobre tiene una esperanza
Que vale más que el mundo y mundos dos;
Inmenso bien que el oro vil no alcanza.

Rafael Pombo (romantico)
(Bogotá, 1833 - 1912) Poeta colombiano. Máximo representante del romanticismo en su país y una de las principales figuras de la lírica romántica en lengua española, la relevancia de Rafael Pombo en la historia literaria del continente ha quedado parcialmente oscurecida por el éxito de sus fábulas y cuentos destinados al público infantil, que han conservado intactas su frescura y popularidad hasta nuestros días.
La familia de Pombo formaba parte de la aristocracia criolla: su padre, Lino de Pombo O'Donnell, fue un destacado político, militar y diplomático cartagenero, que entre otras cosas firmó el tratado Pombo-Michelena de límites con Venezuela y se casó en Popayán con Ana Rebolledo, mujer también de alta alcurnia. Rafael fue el hijo primogénito. Su tía paterna, Matilde, fue la madre del célebre político y literato colombiano Julio Arboleda.
Como era costumbre, doña Ana enseñó al pequeño Rafael las primeras letras. A los once años, en 1844, ingresó en el seminario. El latín allí estudiado haría de él un diestro traductor de los clásicos; Marcelino Menéndez Pelayo comentó acerca de sus traducciones: "No las hay más valientes y atrevidas en nuestra lengua". De los poetas grecolatinos tradujo a Horacio y el episodio de Laoconte de Virgilio. También vertió al castellano El poeta moribundo, de Alphonse de Lamartine, y el soliloquio de Hamlet de Shakespeare.
Parece que la inclinación por la poesía nació en Pombo desde muy temprano. Ya a los diez años había copiado versos y traducciones en un cuadernillo que tituló Panteón literario. En 1846 ingresó en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, donde estudió humanidades; en 1848 recibió el grado en matemáticas e ingeniería en el Colegio Militar que había fundado recientemente el general Tomás Cipriano de Mosquera.
Aunque nunca ejerció formalmente como ingeniero, se sabe que realizó algunos estudios para el mejoramiento urbano de Bogotá. Recién graduado, fue miembro de la Sociedad Filotémica, en cuyo periódico publicó por primera vez poesías bajo el seudónimo de Firatelio. Estas tempranas obras, cargadas de un tono sentimental, dejan entrever ecos de Ramón de CampoamorJosé ZorrillaGarcilaso de la Vega y del legendario lord Byron.
Posteriormente viajó a Popayán, donde su familia materna tenía propiedades, escribiendo allí dos de sus poemas más conocidos: La copa de vino y Mi amor, firmado con el seudónimo de Edda. Se creyó que tal poema era obra de una enigmática y brillante poetisa hasta que el mismo Pombo reveló su autoría; la anécdota muestra hasta qué punto asimiló la psicología femenina y su distinta manera de sentir el amor y de expresarlo. En compañía de los escritores José Eusebio Caro y José María Vergara y Vergara fundó en 1852 La Siesta, órgano literario de marcado tinte romántico.
En 1855 viajó a Nueva York como secretario de la legación colombiana en esta ciudad. Permaneció diecisiete años en Estados Unidos, durante los que residió en Washington y en Filadelfia (donde fue cónsul), siendo ésta su época de plenitud creadora. Tal vez el contacto con una cultura y un idioma de sonoridades diferentes dio un giro universal a su obra. También mantuvo contacto con personalidades de la intelectualidad como Henry Wadsworth Longfellow y William Cullen Bryant. Tradujo por entonces a poetas ingleses, franceses y alemanes, y sus Cuentos pintados para niños (1867) se publicaron por primera vez en Nueva York.
En un emotivo acto (que casualmente coincidió con la noche en que falleció Diego Fallon, su gran compañero de generación), Rafael Pombo fue coronado como poeta nacional el 20 de agosto de 1905, en el teatro Colón. El 6 de febrero de 1912 reemplazó a Manuel María Mallarino como miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, de la que fue secretario perpetuo.


Gregorio Gutiérrez González (romantico)
Poeta antioqueño (La Ceja del Tambo, mayo 9 de 1826 - Medellín, julio 6 de 1872). Gregorio Gutiérrez González, llamado por sus amigos Antíoco, nació en el seno de una acomodada y distinguida familia. Fueron sus padres José Ignacio Gutiérrez y Arango y doña Inés González y Villegas.
De su educación se sabe que realizó los estudios elementales en el colegio seminario de Santafé de Antioquia, y los secundarios, en el Seminario de Medellín. Posteriormente, se trasladó a la capital y bajo el cuidado de su primo Juan de Dios Aranzazu, concluyó los estudios de Filosofía y Literatura en el seminario de la Arquidiócesis de Bogotá, y los de Jurisprudencia, en la Universidad Nacional (Colegio de San Bartolomé). En 1847 obtuvo el grado de doctor y el título de abogado en la Suprema Corte de la Nación. En su vida no ocurrieron grandes sucesos. En Sonsón contrajo matrimonio con doña Juliana Isaza Ruiz, hermana del obispo de Medellín, José Joaquín Isaza. Esta unión dejó una numerosa descendencia. Dentro de la carrera judicial desempeñó importantes cargos: fue magistrado del tribunal en Medellín y en varias ocasiones ocupó una curul en la Cámara de Representantes por el Estado de Antioquia.

Desafortunadamente, en los últimos años de su vida su situación económica cambió. Fue miembro fundador de la sociedad literaria que se creó en Bogotá el 1 de julio de 1845. Su publicación quincenal, El Albor Literario, apareció por primera vez el 20 de julio del mismo año y solo llegó al número octavo. Esta sociedad literaria surgió a raíz de las clases de literatura española que dictaba el profesor español Diodoro Pascual en el Colegio San Bartolomé, las cuales fueron importantes porque dieron a conocer el romanticismo y fomentaron una corriente de seguidores. A Gutiérrez González se le sitúa entre el Romanticismo y el Realismo. Antonio Gómez Restrepo dice: “Por una parte era adepto al romanticismo entonces en boga, y por otro lado, se sentía atraído [... ] al cultivo de la poesía realista, a la interpretación sencilla de la naturaleza. Marcelino Menéndez y Pelayo lo confirma: “Puede decirse que Gutiérrez González sirve de puente entre el romanticismo y el realismo limpio.


La obra de este poeta antioqueño llegó a todos los estratos sociales”. La Memoria del cultivo del maíz en Antioquia (1866) es, tanto por la forma en que está escrita como por su tema, el poema que más fama le ha dado. En él se describen detalladamente todas las etapas del cultivo del maíz: desde los terrenos apropiados que requiere, hasta los métodos de cultivo y riego. Como Gutiérrez González dijo:, “Está escrito en antioqueño y no en español”. Entre otros poemas también pueden mencionarse A Julia, ¿Por qué no canto?", Aures, A los Estados Unidos de Colombia y algunas traducciones de poesías de Byron y Víctor Hugo. [Ver tomo 4, Literatura, pp. 75-76].Helena Caro.

una de sus obras son:


AL SALTO DEL TEQUENDAMA
Los valles va a buscar del Magdalena
Con salto audaz el Bogotá espumoso.
BELLO.
Mudo a tu vista de terror y espanto
El oprimido corazón palpita,
Como el arcángel ante Dios agita
Sus blancas alas, su celeste canto.
Te he visto ya. Tu imagen imponente
La imagen es del Hacedor airado,
Cuando a su voz tremenda fue lanzado
Desde el rudo peñasco tu torrente.
Es tu aspecto sublime como el nombre
Del que rige los mundos; tan terrible
Como lo fue la maldición horrible
De Dios lanzada en el Edén al hombre
Yo he mirado de lo alto desprendidas
Tus ondas turbias entre hirviente espuma,
Rodar envueltas en la blanca bruma
Y en el abismo rebramar perdidas.
Con lento paso recorriendo el monte
Las he visto asomar en la ancha boca,
Y veloces lanzarse de la roca
Como lampo fugaz del horizonte.
Las he visto en confuso remolino
Una tras otra descender hinchadas,
Y en su rápido curso arrebatadas
En vaporoso y leve torbellino.
En agrupados borbotones corren,
Y en su curso parecen suspendidas
Un momento, y se avanzan desprendidas
Antes que el rastro de sus huellas borren.

Julio Arboleda Pombo (romantico)
(1817/06/09 - 1862/11/13)



Julio Arboleda Pombo 
Abogado, militar y poeta colombiano 
Nació el 9 de junio de 1817 en Timbiquí, Cauca.
Primer hijo de José Rafael Arboleda Arroyo, aristócrata de Popayán, y Matilde Pombo O'Donnell. Francisco José de Caldas fue su tío bisabuelo.
Sus abuelos Beatriz O'Donnell Anethan y Manuel María Luna fueron quienes empezaron iniciaron su educación en Popayán. Julio fue enviado a Londres y Oxford cuando contaba once años. En 1836 regresó a su ciudad y cursó estudios Derecho en la Universidad del Cauca no llegando a concluirlos.
Se afilió al ejército y ascendió hasta el rango de General. Luchó contra Tomás Cipriano de Mosquera en la guerra civil (1860-1862). Venció a Gabriel García Moreno en la Batalla de Tulcán (1862).
Fundó el periódico El Independiente y ayudó en la redacción de El siglo y El intérprete del pueblo entre otros. Publicó El Patriota (1842) y El Payanés (1843). Como poeta perteneció a la generación del romanticismo.
Tras entrar en vigor de la ley de libertad de los esclavos en 1852, Arboleda intentó vender a los suyos en Perú.
Ganó en las elecciones de 1861 pero fueron anuladas al no reunirse el Congreso. Arboleda fue nombrado procurador en ausencia de Bartolomé Calvo y asumió el cargo de Presidente de la Confederación Granadina. Estuvo en el cargo del 10 de junio al 18 de julio de 1861.
Contrajo matrimonio con Sofía Mosquera y Hurtado, siendo padres de diez hijos. Tuvo otro hijo fuera del matrimonio.
Julio Arboleda fue asesinado el 13 de noviembre de 1862 en Berruecos, Nariño, tras ser emboscado por un hombre contratado por Tomás Cipriano de Mosquera, a quién pagó doscientos pesos. Su cuerpo fue trasladado a Popayán, donde fue sepultado. Sus restos se depositaron en el Panteón de los Próceres de Popayán. 
una de sus obras son:


A la mudanza de la fortuna
Yo vi del rojo sol la luz serena
turbarse y que en un punto desparece
su alegre faz, y en torno se oscurece
el cielo, con tiniebla de horror llena.

El Austro proceloso airado suena,
crece su furia, y la tormenta crece,
y en los hombros d e Atlante se estremece
el alto Olimpo, y con espanto truena.

Mas luego vi romperse el negro velo
deshecho en agua, y a su luz primera
restituirse alegre el claro día.

Y de nuevo esplendor ornado el cielo
miré, y dije: ¿Quién sabe si le espera
igual mudanza a la fortuna mía?
José Asunción Silva (modernismo)
(Bogotá, 1865 - 1896) Poeta colombiano. En la historiografía literaria suele reconocérsele como el gran iniciador del modernismo hispanoamericano, tendencia literaria que alcanzaría su culminación en la obra del nicaragüense Rubén Darío.
Dotado de una gran sensibilidad humana y artística y de una notable inteligencia, tuvo una formación literaria precoz, resultado de un ambiente familiar cultivado y creativo: José Asunción Silva era hijo del escritor costumbrista y acomodado comerciante Ricardo Silva, un hombre elegante, de refinado gusto y descendiente de aristocráticos granadinos emparentados con el general Francisco de Paula Santander. Doña Vicenta Gómez, hermosa dama bogotana y madre del poeta, era hija del diputado Vicente Antonio Gómez Restrepo, quien desempeñó importantes labores en los primeros años de la República de la Nueva Granada y falleció tempranamente.
De los hijos del matrimonio Silva-Gómez sólo llegaron a edad adulta José Asunción, Elvira y Julia, falleciendo en la infancia Alfonso, Inés y Guillermo. Esta temprana relación con la muerte marcaría al poeta. Ya a los dos años de edad, José Asunción tenía fama de prodigio en Bogotá. Parece ser que a esa edad ya sabía leer, escribir e incluso pintar.
Algo que sin duda marcó su infancia y juventud fueron las tertulias literarias que su padre organizaba, bien en la casona del barrio de La Catedral, bien en el almacén dedicado a la venta de objetos suntuosos. A estas tertulias asistían no sólo miembros del grupo El Mosaico (escritores costumbristas como José Manuel MarroquínJosé María Vergara y Vergara, Salvador Camacho Roldán, Ricardo Carrasquilla y José David Guarín, entre otros), sino también las amistades que don Ricardo Silva cultivaba dentro de la política. Radical sin fanatismo, fue amigo de José María Samper, Rufino José Cuervo y su hermano Ángel, Jorge Isaacs, Francisco Javier Zaldúa y Teodoro Valenzuela.
En enero de 1869 José Asunción ingresó al Liceo de la Infancia, dirigido por don Ricardo Carrasquilla. Como el niño de tres años recién cumplidos ya sabía leer y escribir, no entró al primer curso sino a dos más avanzados, al lado de compañeros que le aventajaban en edad como José María Rivas Groot, Andrés de Santamaría y Juan Evangelista Manrique. En este colegio uno de sus institutores, Nicolás Esguerra, lo apodaría con el mote de "José Presunción". El 2 de marzo de 1870 nació Elvira Inés Silva Gómez, quien llegaría a ser la más cercana confidente de su hermano. Aunque los biógrafos insisten en describir a José Asunción como un niño triste, tímido e introvertido, sus poesías dedicadas a su infancia recuerdan con nostalgia y dulzura este periodo.
En febrero de 1871 José Asunción Silva ingresó en el Colegio de San José, regentado por Luis María Cuervo, hermano mayor de Ángel y Rufino José. Conoció por entonces a Alirio Díaz Guerra, a quien lo uniría una fuerte amistad. Rafael Pombo, amigo de su padre, le hizo llegar un ejemplar de "El cuervo", de Edgar Allan Poe.


 Guillermo Valencia (modernismo)


(Guillermo Valencia Castillo; Popayán, 1873 - 1943) Poeta y político colombiano, uno de los nombres fundamentales de la generación modernista. Considerado junto con José Asunción Silva la más prominente figura del modernismo colombiano, su poesía frecuenta la evocación griega y está dotada de una impecable precisión formal, así como de musicalidad y de un dominio armonioso de la imagen. Por su perfección, casi geométrica, se convirtió en uno de los iconos de la lírica hispanoamericana. 
De acaudalada familia conservadora y de ascendencia española, estudió en el seminario de Popayán y en la Universidad del Cauca (Filosofía y Letras). Se incorporó muy joven a la política (diputado a los 23 años, cuando ya había sido secretario de Hacienda en el Cauca desde dos años antes) y desempeñó puestos diplomáticos en Francia, Suiza y Alemania, y misiones diplomáticas en Brasil, Chile y Perú; fue jefe civil y militar del Cauca (1901) y gobernador y senador de la República desde 1908.
Candidato dos veces a la presidencia de la República, resultó derrotado en ambas ocasiones: en 1918 por Marco Fidel Suárez, y en 1930 por Enrique Olaya Herrera; curiosamente, su hijo Guillermo León Valencia alcanzaría la presidencia de Colombia en 1962. Fue un gran orador, un político discutido y discutible, y un excelente poeta; conservador en política y modernista en poesía, ello entrañaba una contradicción que hoy no se advierte tan bien como entonces.
En la trayectoria poética de Guillermo Valencia se pueden reconocer tres etapas. En la primera tendió al parnasianismo, después siguió la línea del simbolismo francés (BaudelaireVerlaine y Mallarmé, a los que tradujo), y, por fin, recibió la influencia de Rubén Darío y el modernismo. Su único libro original de versos fue Ritos (1898), compuesto entre 1896-98 y publicado por segunda vez en Londres, en 1914. Compuso luego muchos otros poemas, algunos incluso de mayor valor que los contenidos en Ritos, buena parte de los cuales fueron publicados en 1948 en su Obra poética completa. Se dedicó asimismo a las traducciones, campo en el que sería "prolífico y magistral", según palabras de David Jiménez Panesso. En 1929 publicó un segundo libro de poemas titulado Catay, en el que recogió distintos poemas chinos, traducidos en verso al español a partir de una versión francesa en prosa.
La intensa actividad pública de Valencia determinó tal vez la reducida extensión de su obra poética, ya que ésta se limitó fundamentalmente a Ritos (1898), que amplió en posteriores ediciones; por eso suele afirmarse que a los 25 años de edad había escrito Valencia casi toda su obra poética. Ésta, aunque ya se había iniciado tímidamente en el seminario de Popayán, sólo vino a desarrollarse plenamente en Bogotá, en el entusiasta contacto con los otros jóvenes poetas de la generación modernista, claramente inconforme con la tradición.
La lectura que se ha hecho de la obra de Valencia desde que se escribió hasta nuestros días es harto significativa. El debate surgió con la aparición de Ritos, obra que reflejaría perfectamente lo que fue la polémica modernista: un conflicto generacional en el que se enfrentan los viejos patrones románticos y costumbristas con una juventud ávida de modernización, que busca la formación de un "nuevo lector". De esta pugna surgió la imagen de que Ritos era una obra profundamente revolucionaria y renovadora. Resulta paradójico que, dos décadas después, esta obra pareciese caduca y convencional: en los años veinte, poetas como Luis Vidales y Luis Tejada se alzaron contra la poesía de Valencia y el modernismo en general.



Eduardo Castillo (modernismo)
(Zipaquirá, 1889 - Santa Fe de Bogotá, 1938) Poeta, traductor, narrador y periodista cultural colombiano que tuvo gran influencia en la poesía de su tiempo y en poetas más jóvenes, como Eduardo Carranza. Considerado por la crítica como "un gran poeta menor", Eduardo Castillo ha sido enmarcado en la segunda generación modernista y también en "la generación del Centenario" (1910).

Además de poeta, Eduardo Castillo fue secretario particular de Guillermo Valenciay colaboró en la revista Cromos por cerca de veinte años, fue un lúcido traductor de poemas del portugués, francés, italiano e inglés y escribió sobre autores tan diversos como Maurice MaeterlinckOscar WildeAnatole FranceAmado NervoJosé Eustasio Rivera o León de Greiff. Como traductor, se dedicó especialmente a las obras de Edgar Allan PoeBaudelaire y Verlaine.
De estos últimos extrajo uno de los temas centrales de su obra, la "fiebre nocturna satánica". Su obra oscila entre la nostalgia de un paraíso perdido y la tentación diabólica. De allí resulta una rara mezcla de deseo carnal y de pureza que, unida a un claro sentimiento religioso, hacen de su poesía un delicioso híbrido entre erotismo y misticismo. Al lado de esos versos de inspiración baudeleriana, Eduardo Castillo escribió otros tal vez más ingenuos y cándidos, en los que de repente se muestra absolutamente optimista. Esta faceta de Castillo, que contrasta con la simbólica, canta escenas de la vida pastoril o canciones navideñas.
Castillo logró conciliar el acento romántico con las bondades del modernismo: reflexión ensimismada, sencillez, abatimiento, tensión erótica, exhortación mística y satanismo. En su obra destaca El árbol que canta (poesía, 1928), y el póstumo Cuentos inéditos (2000). Su enfermedad terminal lo obligó a una curación clínica con morfina, cuando ya estaba además afectado por la ceguera.

una de sus obras son:

EL HERMAFRODITA
A Samaín

Cabe el sinfónico archipiélago
En donde albean como cisnes
Las islas, sueña el bello andrógino
Enguirnaldado de jazmines.

Vago sopor flota en sus ojos
-crisoberilos increíbles-
Y en su armonioso cuerpo, dúctil
Como el cuerpo de los reptiles.

Sus finos flancos y sus senos
Duros y eréctiles de virgen
Hacen pensar en besos raros
Y en himeneos imposibles.

Monstruo exquisito y sobrehumano
De sangre azul y gracia insigne,
Nació en los cielos superiores
De los arquetipos sutiles.

Perverso hechizo decadente
Hay en sus labios que sonríen
Ambiguos, con sonrisa hermana
De la fatal noche sin límites.

Y en sus cabellos, semejantes
A los racimos de las vides,
Y en su cuerpo de gracia equívoca,
Sus oros trémulos deslíe,

El resplandor del sol pagano,
Que lo engendró, radioso y triste,
De tu espuma de oro, belleza,
Superaguda e inasible.


Baldomero Sanín Cano (modernismo)
(Rionegro, 1861 - Bogotá, 1957) Prosista colombiano que desde el ensayo y la crítica contribuyó a introducir en su país el pensamiento de autores modernos. Baldomero Sanín Cano inició su larga vida intelectual en 1880 como maestro de escuela, y luego de cinco años de ejercicio se trasladó a Bogotá, donde colaboró en el periódico La Luz como comentarista de literatura y relaciones internacionales.
Posteriormente pasó a escribir para La Nación como critico de teatro y literatura. Fue amigo personal de José Asunción Silva y contemporáneo de Guillermo ValenciaJulio Flórez. En 1905 formó parte de la Asamblea Nacional, en calidad de suplente del general Rafael Reyes, y entre 1909 y 1927 vivió en Londres dedicado a la docencia, la investigación y la traducción, constituyendo éste un periodo definitivo en su consolidación intelectual. En 1927 regresó a Colombia, en 1933 fue nombrado embajador en Argentina y en 1941 fue designado rector de la Universidad del Cauca e inició una larga colaboración con el diario El Tiempo.
Sus libros de ensayo responden a una sensibilidad y a un criterio universales de las cosas y de los hechos; obras suyas son La civilización manual y otros ensayos(1925), Indagaciones e imágenes (1926), Crítica y arte (1932), Divagaciones filosóficas y otros apólogos literarios (1934), Ensayos (1942), Letras colombianas(1944), De mi vida y otras vidas (1949), El humanismo y el progreso del hombre(1955) y Pesadumbre de la belleza (1957).






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